viernes, 14 de abril de 2017

Lo cortés no quita lo presidente

Un día, siendo presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson paseaba en compañía de un comerciante, cuando un esclavo se cruzó en su camino y lo saludó con gran cortesía.
Jefferson contestó el saludo con mucha deferencia, lo cual llamó la atención del comerciante quien, extrañado, le preguntó:
-      ¿Por qué se ocupa usted de saludar a un esclavo?
-      Porque sentiría mucho –contestó Jefferson-, que un esclavo superara a un presidente en urbanidad y cortesía.


¡Feliz viernes y feliz fin de semana!

jueves, 13 de abril de 2017

Cárcel mental

Todo el día nos enfrentamos a culpas, ansiedades, antojos, en general, a mucho ruido mental. Todo ese ruido transcurre durante el día de manera que no nos damos cuenta si quiera que todo eso esté pasando por nuestra mente. Por lo tanto, nuestra mente nos mantiene presos en sus redes a cada momento. La única manera de salirnos de esa cárcel es perdiendo nuestra mente. Perdiendo nuestra mente, nos comenzamos a acercar a nuestros sentidos. Y así, comenzamos a experimentar el presente.

Para lograr “aflojar” las puertas de esa cárcel debemos prestar más atención a nuestro alrededor, a las imágenes, a los sonidos, a las sensaciones, a sus sabores, a todo lo que nuestro entorno nos provee.
Y para lograr experimentar todo esto, solamente hay que hacer es dejar de ver el mundo desde el punto de vista de nuestros propios antojos personales.

Y usted se preguntará si esto es simple. La respuesta es un contundente no, pero si se logra es un ejercicio bastante revelador. El reto es: mirar al mundo sin nuestros prejuicios ni opiniones. De lo contrario, seguiremos encerrados en nuestra propia cárcel.


¡Feliz jueves de semana santa!

viernes, 7 de abril de 2017

La segunda oportunidad

Cuando tenía cinco años, el destacado beisbolista Mike Schmidt, considerado la tercera base más completo que ha tenido el béisbol, trepó a un árbol y desde una de las ramas agarró un cable de cuatro mil voltios.
El choque eléctrico paralizó el corazón de Schmidt quien quedó inconsciente y cayó al suelo.
Para su fortuna, el impacto de la caída reavivó su corazón, lo cual le salvó la vida.
“He examinado mi pasado –dijo una vez Mike Schmidt-, y me pregunto por qué ese niño tonto no murió en aquella ocasión. Probablemente por esta razón siempre he trabajado duro, pues no quiero pensar que desperdicié esa oportunidad”.

¡Feliz viernes y feliz fin de semana!

jueves, 6 de abril de 2017

Ceguera autoimpuesta

Extracto del libro: The way of Peaceful Warrior
"Dan", Sócrates continuó diciendo, "Sólo mírate a ti mismo. Si permaneces ciego ante tus debilidades, ¿cómo podrás corregirlas?"

Recientemente, dando una clase de matemática uno de los niños se acerca y me dice que no sabe hacer una suma. Yo, tomo el tiempo y se lo explico, y le digo, ¿cómo haces para hacer una suma con los números colocados en una sola línea, es más difícil. Y me veía con una cara de extrañado. Sin embargo, y aunque se lo recalqué de nuevo de que hiciera la suma de la manera tradicional, en columnas, me parece que no terminó de entender.
El niño conoce su debilidad y me la expresó, eso me sorprendió y me contentó, sin embargo, aunque le explique qué hacer aún no tomó el camino para hacer la corrección. Hay que seguir intentando y luchando, para superar esa debilidad.

Aunque este ejemplo pueda sonar trivial, es lo mismo que nos ocurre con cualquier otra cosa en nuestra vida, y por supuesto, mucho más importante.

Al no enfrentar nuestras debilidades o hacernos de la vista gorda, nos transforma en esclavos de nuestros estados de ánimo y nuestros impulsos, y esto si es un grave error. Error, que si permanecemos en él sería uno de los destinos más fatales que podamos tener.

Nosotros sabemos en que tenemos carencias, simplemente sentémonos un rato a reflexionar sobre las mismas y tomemos la decisión de actuar para cambiar. La acción puede ser la mejor terapia de la que jamás han escrito.

¡Feliz jueves!

viernes, 31 de marzo de 2017

La pasión del número siete

La actriz francesa Sarah Bernhardt sabía declamar con tal pasión que a muchos sitios que iba le pedían que recitara algún poema.
En una oportunidad en que se hallaba en San Petersburgo, Rusia, la Bernhardt tuvo varias representaciones tan exitosas que, al término de las mismas, era agasajada por su público con copiosas cenas de gala.
Una de esas noches, cuando la cena llegó a su final, le pidieron que recitara y ella declamó un texto en francés que emocionó a todos los presentes, aunque ninguno entendió lo que había dicho.
Su tono de voz y sus inflexiones, así como las expresiones de su rostro conmovieron a sus anfitriones hasta las lágrimas e hizo que le prodigaran un aplauso que duró varios minutos.
Un periodista que se hallaba presente le pidió que le entregara el texto original del poema que acababa de recitar, pero la actriz le dijo que no podía hacerlo.
-      ¿Por qué? –preguntó el reportero, asombrado.
-      Porque –respondió Sara Bernhardt-, aunque nadie se haya dado cuenta, lo que recité fue la tabla de multiplicar. La del siete, que es mi número favorito.


¡Feliz viernes y feliz fin de semana!

lunes, 13 de marzo de 2017

La vida no es sufrir

Este pensamiento fue tomado del libro "The way of Peaceful Warrior": La vida no es sufrimiento; lo que sucede es vas a sufrir, en vez disfrutarla hasta que dejes ir las ataduras de tu mente y sólo la tomes como un paseo que haces libremente, sin importar que suceda.

* * *
A veces vamos haciendo sin darnos cuenta de que nos perdemos detalles de la vida como un bello amanecer, una luna llena, una lluvia, una sonrisa de nuestro hijo o hija, o de ambos, vamos por la vida pensando a cada momento y dándole forma a nuestra conveniencia en vez de disfrutar plenamente lo que Padre (o el Destino, como lo queramos llamar) pone a diario frente a nosotros.

Por un momento sal a caminar y observa a tu alrededor sin juzgar, simplemente ve cada detalle, observa vehementemente y no dejes que tu mente intervenga.

Feliz inicio de semana!

jueves, 23 de febrero de 2017

Niños y niñas

Las diferencias entre niños y niñas son producto de catorce millones de años de evolución de los primates.

Las niñas juegan con muñecas y adoptan conductas cooperativas porque están ensayando su función evolutiva como madres y agentes sociales; los niños juegan a la guerra y adoptan comportamientos competitivos porque están ensayando su función evolutiva como cazadores y protectores.

Durante no menos de doscientos mil años de evolución humana, estos rasgos naturales sirvieron para garantizar nuestra supervivencia y la dispersión por el planeta en pequeños grupos de cazadores recolectores que progresivamente formaron tribus y finalmente civilizaciones.

Por lo tanto, la sociedad no podrá realizar cambios drásticos sobre nuestros comportamientos que han están en nuestros genes durante tantos años...

¡Feliz jueves!