Muchas veces me he preguntado porqué existen tantas religiones en el mundo, pero ahora entiendo que toda ceremonia religiosa no es más que un medio de aleccionar a los hombres en la práctica de la superior y verdadera vida. Si un hombre se dedica a la meditación suele meditar en la mañana y en la noche al acostarse, pero con esfuerzo y dedicación llegará el día en que su vida sea una prolongada meditación.
Religiones cristianas basadas en las enseñanzas de Jesús, a diario tienen ciertos ritos que permiten recordar las enseñanzas, tales como misa, oraciones, meditación, entre otras.
Otras se reúnen semanalmente únicamente y hacen revisiones sobre las enseñanzas también, así como análisis y profundizar en las experiencias que sus miembros. Poco a poco los miembros pertenecientes a estos grupos van aprendiendo las reglas de los primeros libros de la Biblia, conocidos como el Pentateuco, y siguiendo esas reglas van enderezando sus vidas, las de su familia y sus allegados.
Éstos ritos o ceremonias son guías hacía un camino que nos acerque a la excelencia de vida y con el tiempo no harán tanta falta si cada día de nuestras vidas hacemos lo mejor posible para ser un mejor ser humano, y no harán falta cuando logren imitar a Jesús como tal cada momento de su vida.
¡Feliz miércoles!
miércoles, 3 de agosto de 2016
martes, 2 de agosto de 2016
La finalidad de la evolución
La finalidad de la evolución no es hacer un autómata que ciegamente siga el camino trazado ante sus pasos, sino hacer un reflejo del Logos (es decir, según la Biblia creados a imagen y semejanza), una poderosa colectividad de sabios y perfectos hombres que escojan lo óptimo porque al cabo lo conozcan y comprendan, al paso que rechacen lo pésimo, porque la experiencia les enseñe sus inconvenientes y las tristezas que ocasiona.
Evolución implica cambiar, mejorar, trascender, llegar al futuro unirnos en voluntades concertadas por el conocimiento y en la elección que a todos nos mueva en un sólo propósito, y conocedores del conjunto, a saber que la ley es buena, nos identificamos con ella, no porque nos obliguen por una externa coacción (ya sea por alguna religión o gobierno, por ejemplo).
¡Feliz martes!
Evolución implica cambiar, mejorar, trascender, llegar al futuro unirnos en voluntades concertadas por el conocimiento y en la elección que a todos nos mueva en un sólo propósito, y conocedores del conjunto, a saber que la ley es buena, nos identificamos con ella, no porque nos obliguen por una externa coacción (ya sea por alguna religión o gobierno, por ejemplo).
¡Feliz martes!
martes, 26 de julio de 2016
El hombre: un animal político
Los sofistas, viejos
enemigos de Platón, predicaban que los principios de la vida social son
meramente convencionales y contrarios a la naturaleza. Aristóteles, en cambio,
sostuvo que el hombre es por propia naturaleza un animal político destinado a
vivir con otros hombres en el ámbito de la polis.
Los sofistas también
afirmaban que el estado surge artificialmente de un contrato que restringe la
libertad de cada uno en defensa de sus intereses mutuos. El discípulo de Platón
aseguró que nadie es libre ni plenamente humano fuera de la comunidad política
y que ella no se organiza sólo en torno de necesidades comunes, sino también
por objetivos compartidos entre sus integrantes.
Todos estos temas
fueron redactados en forma provisional y fragmentaria por Aristóteles en ocho
libros o capítulos. Aristóteles se refiere a los temas relacionados con la
administración y la economía. Él distingue entre oikonomicós –lo que tiene que ver con la correcta administración de
las propiedades hogareñas-, con lo que está de acuerdo y considera básico para
el funcionamiento de cualquier ciudad con cierta complejidad, y chrematistiké –los intercambios que
intentan incrementar la ganancia-. Y califica de parásitos a quienes se ocupan
de estos menesteres.Esta visión crítica
de las actividades financieras se mantiene a lo largo de la Antigüedad y luego
se ratifica y fortalece con la condena de carácter moral de cristianismo, que
las considera pecaminosas.
Feliz martes!
domingo, 24 de julio de 2016
La música trasciende
La música tiene el poder de trascender las fronteras nacionales y lingüísticas; logra armonizar, elevar y unificar el corazón de las personas.
El monje budista Miao-lo [Zhanran, sexto patriarca de la escuela Tiantai], que vivió en la China en el siglo VIII, escribe en su Comentario sobre «Gran concentración e introspección»: «Primero se establecieron las enseñanzas sobre el decoro y la música, y luego se introdujo el Camino verdadero.»
En otras palabras, la difusión de la música, los ritos y las artes despeja el camino —al menos en cierta medida— para la aceptación y la comprensión de ideales sociales y verdades filosóficas de valor positivo.
La música y las artes pueden ejercer una tremenda influencia en las personas y en la sociedad. Una sola composición musical o un solo cuadro magistral tienen el poder de elevar infinitamente el espíritu humano. Las grandes artes y las grandes filosofías trabajan juntas en un nivel profundo para suscitar la creatividad humana.
Por otra parte, en su explicación del decimosexto hexagrama —yu [Entusiasmo]—, el I Ching [o Libro de los cambios] dice que los reyes de la antigüedad hacían música al principio del verano para honrar los méritos, y la ofrendaban con magnificencia al Supremo, invitando a sus antepasados a presenciarlo.
La música era el catalizador para alinear las fuerzas místicas que gobiernan el universo. Confucio dice de este rito: «Quien comprenda por completo este sacrificio podrá gobernar el mundo como si girara en su propia mano.»
En general, los artistas creativos —poetas, escritores, compositores, pintores, escultores— beben de un pozo común de sabiduría universal. Platón llamaba mimesis al arte creativo; es decir, «representación». Con esto quería decir que en realidad nada se crea y que los artistas representan aspectos vitales de la sabiduría, la belleza, la armonía o la geometría eternas. Cuanto más beba el artista de este pozo, más universalidad reflejará su arte.
¡Feliz domingo!
El monje budista Miao-lo [Zhanran, sexto patriarca de la escuela Tiantai], que vivió en la China en el siglo VIII, escribe en su Comentario sobre «Gran concentración e introspección»: «Primero se establecieron las enseñanzas sobre el decoro y la música, y luego se introdujo el Camino verdadero.»
En otras palabras, la difusión de la música, los ritos y las artes despeja el camino —al menos en cierta medida— para la aceptación y la comprensión de ideales sociales y verdades filosóficas de valor positivo.
La música y las artes pueden ejercer una tremenda influencia en las personas y en la sociedad. Una sola composición musical o un solo cuadro magistral tienen el poder de elevar infinitamente el espíritu humano. Las grandes artes y las grandes filosofías trabajan juntas en un nivel profundo para suscitar la creatividad humana.
Por otra parte, en su explicación del decimosexto hexagrama —yu [Entusiasmo]—, el I Ching [o Libro de los cambios] dice que los reyes de la antigüedad hacían música al principio del verano para honrar los méritos, y la ofrendaban con magnificencia al Supremo, invitando a sus antepasados a presenciarlo.
La música era el catalizador para alinear las fuerzas místicas que gobiernan el universo. Confucio dice de este rito: «Quien comprenda por completo este sacrificio podrá gobernar el mundo como si girara en su propia mano.»
En general, los artistas creativos —poetas, escritores, compositores, pintores, escultores— beben de un pozo común de sabiduría universal. Platón llamaba mimesis al arte creativo; es decir, «representación». Con esto quería decir que en realidad nada se crea y que los artistas representan aspectos vitales de la sabiduría, la belleza, la armonía o la geometría eternas. Cuanto más beba el artista de este pozo, más universalidad reflejará su arte.
¡Feliz domingo!
sábado, 23 de julio de 2016
La política según Aristóteles
Para Aristóteles la política es el
prototipo de toda capacidad humana, ya que su objetivo es la vida feliz y digna
de los ciudadanos. La finalidad del Estado es la promoción de la virtud y también la felicidad de los ciudadanos. En
ese sentido, la política es la continuación y culminación de la ética, es la
ciencia del bien más deseable y de los medios para obtenerlo: la vida noble.
Para Aristóteles, creerse feliz es
afirmar una intensidad positiva suprema, estable e invulnerable. No hay
felicidad en el desasosiego de perderla. Por tal razón la felicidad es un
momento del pasado, donde ya nada ni nadie nos la puede quitar, o del futuro,
cuando aún nada ni nadie la amenaza. El presente, en cambio está demasiado
expuesto a las eventualidades como para transformarse en algo tan maravilloso.
Cualquiera es capaz de afirmar convencido que fue feliz. Aristóteles no concede
otra felicidad que la que se predica de alguien que ya murió y por tanto está
totalmente a salvo de perderla.
Muchos son los que aseguran que
esperan ser felices, pero son pocos los que se atreven a asegurar que ahora
mismo lo son.
¡Feliz sábado!
viernes, 22 de julio de 2016
Amor Propio
“Amarse a uno mismo”, más de un libro
de autoayuda trata este tema, amarse a sí mismo, pero hasta qué punto ese amor
propio no se transforma en egoísmo; incluso hasta qué punto incluso no se
piensa en perjudicar al otro. El amor propio del que habló Aristóteles en su
momento lo llamó la filautía, es decir, el afán de llegar a ser lo que es
recomendado por el oráculo, la búsqueda de la excelencia y la plenitud, el empeño
en lograr la vida buena según lo posible y razonable, la consideración teórica
y norma práctica de lo más conveniente, la mejor estrategia de resistencia
frente al cerco de la muerte, la procura del gozo y de la serenidad, el egoísmo
ilustrado.
En su libro IX de la ética nos ilustra
cómo se comporta un hombre vil y uno bueno en relación al amor propio; el texto
dice así: “parece que el hombre vil lo hace todo por el amor así mismo, y tanto
más cuanto peor es –y así se le reprocha que no hace nada sino lo suyo-
mientras que el hombre bueno obra por lo noble, y tanto más cuanto mejor es, y
por causa de su amigo, dejando de lado su propio bien”. Igual podríamos aplicar
esto a aquellos que “participan en riquezas, honores y placeres en mayor medida
de lo que les corresponde”, algo que le gusta a la mayoría.
Sin embargo, quien siga este camino de
manera sincera, “será un amante de sí mismo en el más alto grado, pero de otra
índole que el que es censurado, y diferirá de éste tanto cuanto el vivir de
acuerdo con la razón difiere del vivir de acuerdo con las pasiones, y el desear
lo que es noble difiere del deseo de lo que parece útil”.
En pocas palabras: mientras el bueno
se guía por la razón, el malo lo hace por las pasiones. “De acuerdo con esto el
bueno debe ser amante de sí mismo –porque se ayudará a sí mismo haciendo lo que
noble y será útil a los demás- pero el malo no debe serlo porque, siguiendo sus
malas pasiones se perjudicará tanto a sí mismo como al prójimo”.
¡Feliz viernes y feliz fin de semana!
jueves, 21 de julio de 2016
Libertad y democracia
En el capítulo dos del libro VI de su
Política, Aristóteles afirma que “fundamento básico del sistema democrático es
la libertad (pues esto se suele decir, como si sólo en ese sistema se gozará de
libertad, ya que a esto aseguran que tiende toda democracia) y un rasgo de la
libertad es el ser gobernado y gobernar alternativamente”
“Otro rasgo también es el vivir como
se quiera: pues afirman que esto es la obra de la libertad, si es que es propio
del esclavo el no vivir como quiera”. Estas palabras nos muestran con evidencia
que debía de haber diversos modos de vida privada particular también en la
polis y que lo propio de la mentalidad democrática era respetarlos y
potenciarlos, mientras que otras formas de gobierno solían más bien combatirlos
y promover la uniformidad de costumbres.
¡Feliz jueves!
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